El otro día un amigo me comentó que había vuelto a ver Alta Fidelidad y que esta vez había reparado en una frase del protagonista; "No sé si soy miserable porque escucho música pop o escucho música pop porque soy miserable"
Yo creo que la música pop, históricamente está envuelta de un halo de cierta melancolía y tristeza. Las canciones más bonitas cuentan historias tristes de incompresión, desamor o de perdedores. El aficionado al pop y al soul se idenfica a menudo con estas historias (no sé si más o menos que los aficionados al R&b y al R&R ). Quiero decir que al popero le gusta sentirse triste mientras escucha una canción triste de Belle & Sebastian, disfruta pensando que ser miserable siempre que alguien entienda por qué lo eres, puede llegar a ser una situación muy emocionante y convertirte a tí en una persona interesante.
En mi caso en particular, por si os interesa, el pop (en concreto) me transmite más sensaciones y emociones positivas que negativas, pero la misma canción que un día me hace cantar a pleno pulmón, me puede hacer llorar al día siguiente.
Creo la frase de Hornby se entendería mejor si dijera que "gracias al pop puedo sentirme miserable siempre que quiera" , y a la vez, "sólo el que es capaz de sentirse miserable de vez en cuando, puede llegar a amar de verdad la música pop"
¿qué opináis vosotros?
J.

¿Usaba la peli la frase miserable o triste? Bueno, el caso es que yo pienso que escuchar determinadas canciones estando en un punto débil puede acrecentarlo aún más. Hay que tender a escuchar esos temas en momentos en los que podamos disfrutarlos sin que nos jodan la vida. Por supuesto no se pone uno triste porque escuchar música pero es una ayuda para desencadenarlo teniendo otros motivos. Es como cuando ves una peli y se te humedecen los ojos. En mi caso, al menos, no es porque me de pena la peli o me emocione, sino por la cantidad de historias que pueda tener dentro de mí que ven la película como excusa inconsciente para salir. Hoy en día manifestar los sentimientos está mal visto. Llorar se identifica con debilidad (a mí no me lo parece) y así estamos.
Es posible que dijese triste, lo que pasa que este chaval la vio en v.o. y es a lo mejor decía "misserable".
Cierto lo de las excusas en muchas ocasiones, pero a mí hay veces que una canción me cambia el humor sin venir a cuento. P.e. "si es que hay suerte" de Nosotrash, me vuelve optimista cualquier día del año.
Pues yo cuando estoy bajo de moral me encanta acompañar la depresión con música triste. Al día siguiente me pongo un disco de los que te hacen ser feliz y olvido lo escuchado la tarde anterior. Es mi terapia de choque.
Aún recuerdo uno de mis peores momentos escuchando una y otra vez hasta las tantas de la madrugada "Aquí vivía yo" de Le Mans. Parecía que se me rompía el corazón pero al día siguiente, yo por lo menos, me levanto pensando que todo lo que venga tiene que ser mejor por narices, porque peor no puede ser.
Y por cierto, Jose, no me vengas con mamonadas justo esta semana eh, que el viernes y sábado el que esté triste de Han Solo que ponga la sonrisa automática, que vamos a quemar madrid y zaragoza en noches consecutivas.
Eso por descontado! Dile al de Siroco que ponga un barril a enfriar que me temo que vamos a llegar con sed.
J.
Es curioso que te anime la canción de Nosoträsh, porque la letra no puede ser más triste.
De todas formas a mí me pasa igual.
Lo incongruente del Pop, es que la letra puede decir las cosas más tristes, infames, estúpidas y soeces y tú estar bailando y cantando tan alegre.
P.
Pues yo creo que hay nua canción pop para cada momento pop de tu vida. Porque, al menos yo tiendo a identifcar los momentos más inolvidables -para lo bueno o para lo malo- de mi vida con una canción y por ello los llamo "momentos pop". Y cuando toca soportar un episodio de tu vida de los de penar, llorar y sentirte abatido sólo me apetece que en el espacio de mi habitación suene un tema que acorde con esas sensaciones...Por ejemplo, un tema que marcó un momento pop entonces tremendamente triste fue la canción "La quiero a morir" de Francis Cabrel. Una tarde de infernal invierno albaceteño cantaba esa canción con mi primo -él tenía en ese momento 17 años y yo 15- quien acababa de sacar los acordes del tema y emocionado me había llamado para que la cantásemos juntos...ironías del destino, esa misma noche mi primo sufría una rarísima enfermedad (de esas que los médicos dicen que se dan 1 caso cada millón de personas -pues qué cojonudo que te toque a tí, piensas entonces-) y tras unos días en coma falleció... Hubo un tiempo que odiaba la canción, no resistía escucharla sin venirme abajo...Y SIN EMBARGO, hoy el tema me recuerda no su muerte sino su vida, no el vacío que me dejó su marcha sino lo mucho que me llenaban esos momentos sentados sobre su cama él tocando yo cantando...y curiosamente, cuando se produce la pérdida de algún otro ser querido me lanzo a escuchar ese tema que lejos de acrecentar mi pena me reconforta...
Y no he escuchado más cosas de este señor, ni de hecho me apetece hacerlo, pues tampoco es esa música la que normalmente escucho y me gusta...
La música es un potenciador de emociones.
Lo que ocurre es que si estás triste por que te han dejado y escuchas aquella canción que sono el día que... Pues te pones como un flan. Y a lo mejor la canción no es triste.
La música te teletransporta al pasado, te acompaña toda tú vida y la canción más deliciosa si se está muriendo alguien querido, puedes llegar a odiarla.
Por eso mucha de la música, si es que tuviste una infancia feliz,que escuchaste de pequeño, te trae tan buenas sensaciones, aunque la única cualidad que tenga sea la devloverte a tiempos felices.