Alguien me dijo una vez que si odiabas muchas cosas es por que te odias un poco a tí mismo. Eso me hizo pensar entonces que hay que pensárselo dos veces antes de pronunciarse tan negativamente respecto a lo que sea. Sin embargo, no me cabe ninguna duda de que odio estar en la condenada oficina los viernes por la tarde. Son unas horas agónicas, realmente asquerosas y en las que el tedio se apodera de mí sin piedad alguna.
Voy catorce veces al baño, me meto en el correo cada quince minutos para ver si alguien ha escrito algo... cualquier cosa, pero nunca hay ningún mensaje nuevo, la gran mayoría está en casa tocándose los cataplines.
Visitos webs musicales, deportivas , de curiosidades... planteo debates de cine en el departamento, en definitiva... me aburro.
Si no queréis que me sienta sólo los viernes... escribid gusanos!!